miércoles, 11 de marzo de 2009

Hay cosas que se van pero cosas que vienen, cosas que encuentras y otras cosas que se pierden, recuerdos que deseas encerrar en el olvido, la tristeza que vive en tu interior nunca se ha ido y no paras de llorar todo es sufrimiento porque todo pasa siempre en el peor momento, tus lagrimas se quedan disecadas un cuento de rosas de las que ya no queda nada. Y sientes como el corazón se rompe en trozos, la oscuridad te acompaña y es como sentirse solo, y vacía por dentro y sin fuerzas para sonreír. Estas triste pero intentas fingir que eres feliz, triste por un adiós, por un adiós que no quiere irse. Dentro de mí la tristeza no desea extinguirse, a veces queda la esperanza queda aquél quizás, te preguntas el porque de lo que jamás comprenderás. Has cambiado demasiado te escribo esta carta disfruta, he llorado tanto por ti que incluso ya lo hago por costumbre. Veo tu nombre en mi mente escrito con sangre y no hay luz que me alumbre, del amor al odio hay un paso, te odio pero te quise. De las mil veces que sufrí yo, tu como mucho una sufriste, me la has jugado tantas veces que ya ni siento, ya no te deseo lo mejor tan solo quiero ver tu sufrimiento, quiero tenerte lejos pero a la vez cerca, cada vez que pienso que estuve contigo me doy vergüenza. Una persona como tú jamás me merecería, tus palabras eran vacías, te perdone lo que hicieras, si fuiste alguien es porque yo quise que lo fueras, ¿ y así es como me lo pagas tú ?. No era relación de amor, era relación de esclavitud.